Sailing south along the coast, our cruise director introduced the crew. These high-spirited fellows demonstrated their dancing prowess, much to the delight of female passengers, setting the tone for a fun and memorable day.
A few minutes later, we stopped near Los Arcos National Marine Park and learned about this unique ecosystem before proceeding down the coast toward Mismaloya. In front of the historic cliffside movie set of the Night of the Iguana, we paused for a brief look and to receive guests from the hotel at Mismaloya, brought to the catamaran via a motorized inflatable boat.
By 10: 30, we had reached the tropical paradise known as Las Caletas. Not accessible by car, Las Caletas originally was home to Night of the Iguana director John Huston and now is leased by Vallarta Adventures from the Chacala Indian community. Our group consisted of visitors from Canada, USA and Mexico, including a bride and her maid of honor who were spending the day relaxing with massages and onsite spa treatments in preparation for a Las Caletas wedding that evening. The guests and the remainder of the wedding party were to arrive by sailboat after our departure for a sunset ceremony and beach reception.
On shore, we were given the specifics of the day’s events, my only disappointment being that there was no way I would be able to fit in everything I wanted to experience. Included in the ticket price are snorkeling, sea kayaking, a yoga class under a shady palapa in the jungle, a paella-cooking lesson, a guided nature walk and a bird and monkey encounter. Additionally, there are numerous beach chairs available for people who just want to kick back and relax in barefoot comfort. Optional activities for an additional fee include massage and other spa treatments, beginner and certified diving, clay modeling and, my reason for being there that day, snorkeling with the sea lions.
Al navegar hacia el sur por la costa, el conductor presentó a la tripulación. Este entusiasmado grupo demostró su habili-dad en el baile, para el deleite de las pa-sajeras, y estableció el tono para un día divertido y memorable.
Unos minutos después nos detuvimos cerca del Parque Marítimo Nacional de Los Arcos y aprendimos sobre este eco-sistema costero único, antes de proceder a bajar por la costa hacia Mismaloya. Paramos brevemente frente al histórico acantilado que fue el escenario de La Noche de la Iguana para observarlo y recibir a algunos huéspedes del hotel en Mismaloya que fueron traídos al catamarán por una lancha inflable con motor.
Para las 10: 30 habíamos llegado al paraíso tropical conocido como Las Caletas, el cual no es accesible por coche. Las Caletas fue el hogar del director de La Noche de la Iguana, John Huston, y ahora es arrendado a Vallarta Adventures por la comunidad indígena de Chacala. Nuestro grupo consistía en visitantes de Canadá, Estados Unidos y México, e incluía a una novia y a su dama de honor, que estaban disfrutando de un día de relajación con masajes y tratamientos de Spa en preparación para la boda que ten-dría lugar esa noche en Las Caletas. Los invitados y el resto del grupo de la boda llegarían en velero para una ceremonia al atardecer y una recepción en la playa después de que nosotros partiéramos.
En la costa nos dieron los detalles de los eventos del día, y mi única decepción fue que sería imposible tener tiempo para hacer todo lo que quería. El precio del boleto incluye esnórquel, kayak marino, clases de yoga bajo la sombra de una palapa en la selva, clases para preparar paella, un recorrido guiado por la naturaleza y un encuentro con aves y monos. Adi-cionalmente, hay numerosos camastros en la playa disponibles para aquellos que quieran simplemente relajarse con los pies descalzos. Las actividades opcionales con costo adicional incluyen masajes y otros tratamientos de Spa, buceo para principiantes y con certificación, modelado en barro y mi razón para estar ahí ese día: hacer esnórquel con leones marinos.
References:
http://www.vallarta-adventures.com
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